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El plan municipal para blindar el centenario Noviciado de Chamartín: residencia de estudiantes con el ADN original del edificio y un jardín protegido de casi 4.000 metros cuadrados

GRAN MADRID desvela los detalles de un texto que permitirá modificar el Plan de Ordenación sobre la parcela de 16.848 m2 en el Paseo de La Habana, 198

Recreación del Noviciado tras la reconstrucción prevista en el proyecto.
Recreación del Noviciado tras la reconstrucción prevista en el proyecto.E. M.
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Delante del añejo portón de forja que preside el número 198 del Paseo de La Habana hay una suerte de lienzo con una recreación sobre el futuro de todo ese terreno. Un enclave que descansa sobre un rincón madrileño con pedigrí, que permanece en silencio desde 2009. Se trata del Noviciado de las Damas Apostólicas, en el corazón del distrito de Chamartín, y su destino cambiará de rumbo hoy mismo. Según ha podido saber GRAN MADRID, el Ayuntamiento de la capital blindará los edificios y los jardines que integran este complejo, con la aprobación del expediente en la Junta del Gobierno de este mismo jueves. Un plan, impulsado por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, que dirige por Borja Carabante, para proteger y adaptar los elementos reconocidos como Bien de Interés Patrimonial, que descansan en esa gran parcela privada de 16.848 metros cuadrados. Habrá plazo de información pública de un mes.

Esta modificación del Plan General de Ordenación Urbana servirá para revitalizar un paraje sin rumbo, donde está prevista la construcción de una residencia de estudiantes, rodeada de espacios verdes y zonas comunes. Para ello, está contemplada la reconstrucción del antiguo Noviciado e Iglesia de la congregación de Damas Apostólicas (fue desacralizado), de unos 4.700 metros cuadrados construidos y tres plantas de altura, que a punto estuvo de ser demolido en 2017, y que corona el enclave. Con este nuevo expediente, la finca tendrá un uso dotacional educativo, recuperando parte de la esencia para la que fue concebido y tuvo durante buena parte de su centenaria existencia. Y es que, el complejo, donde también reposa el Pabellón de Portería (dos plantas), fue ideado a finales de los años 20 por el arquitecto modernista Críspulo Moro Cabeza, aunque la obra que se ejecutó finalmente sufrió alguna que otra variación respecto a ese proyecto inicial.

Detalles del proyecto sobre el Noviciado de Chamartín.
Detalles del proyecto sobre el Noviciado de Chamartín.E. M.

Ambos edificios serán incluidos en el Catálogo de Edificios Protegidos (el de la portería con nivel 2 de grado estructural), lo que ampliará la catalogación al conjunto de la parcela. De ahí que ambos inmuebles serán reconstruidos conforme al diseño primigenio de su arquitecto, para trazar un paisaje similar al de las recreaciones que acompañan a esta noticia.

Catálogo de Parques y Jardines de Interés

Además, los terrenos situados al oeste y sur de la parcela, así como los patios del propio Noviciado, pasarán a integrar la nómina del catálogo de Parques y Jardines de Interés. En esta modificación del Plan General se establecen también condiciones urbanísticas adicionales para proteger las partes norte y este del terreno. Así, según esa información a la que ha tenido acceso este diario, el jardín protegido tendrá una extensión de 3.868 metros cuadrados. Una ingente zona verde donde se mantendrá el arbolado ya existente y se establecerán espacios donde plantar nuevos ejemplares y trasplantar otros. Precisamente, una de las sombras que rodeaba al proyecto, aparte del derribo del Noviciado, era la tala de parte de su ejército de fornidos árboles.

Recreación del futuro entorno del Noviciado de Chamartín.
Recreación del futuro entorno del Noviciado de Chamartín.E. M.

El plan también estima respetar los «ejes históricos» del área original de la finca, que sirvieron para llegar a las tierras de labranza y antiguas huertas. También se respetará en todo el perímetro de la parcela un espacio libre, que tendrá un ancho uniforme y permitirá caminar cerca del Noviciado. Habrá, además, una separación con el edificio principal igual a su altura en la cara norte y de 20 metros en la cara este. Unas reglas que tienen como principal objetivo garantizar las vistas y perspectivas de este inmueble de relumbrón.

La protección establecida sobre los edificios exigirá respetar la altura máxima de dos plantas sobre rasante en la parte este y tres pisos en la norte. La cubierta deberá ser plana y ajardinada, y se deberá dejar un espacio libre sin edificar para permitir los paseos de sus usuarios. Las futuras edificaciones tendrán que guardar «relación geométrica» con el Noviciado y contar con tejados con zonas verdes que, según detalla el proyecto, recordarían a las huertas que un día existieron allí. No hay que olvidar que el complejo fue construido a las afueras de Madrid, en un suelo que entonces pertenecía al municipio de Chamartín de la Rosa.

Se suspendió la demolición en 2017

Las Damas Apostólicas del Sagrado Corazón de Jesús abandonaron el entorno en 2009 y la nueva propiedad solicitó la licencia de demolición apenas un año más tarde. Sin embargo, no fue hasta junio de 2017, con la presentación de una declaración responsable, cuando se iniciaron unas obras de derribo que acabaron paralizadas por la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad, entonces dirigida por Cristina Cifuentes.

Los inmuebles, pese a haber sido levantados antes de 1936, no constaban en ese Catálogo de Edificios Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana de 1997 -cosa que sí sucederá una vez que se apruebe en el Pleno de Cibeles-. Sin embargo, la Justicia subrayaría posteriormente que la demolición sí se ajustaba a la legislación regional. El proyecto que hoy echa a andar definitivamente fue trazado conforme al marco de protección de la posterior declaración de Bien de Interés Patrimonial (2021), tras la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (2019).

Cubiertas vegetales de las edificaciones previstas en el proyecto.
Cubiertas vegetales de las edificaciones previstas en el proyecto.E. M.

De modo que, en ese número 198 del Paseo de La Habana, donde vivieron tantos años aquellas religiosas, y de cuyas vistas disfrutan decenas de vecinos, que tienen todo un pulmón como patio interior, se alzará en un futuro cada vez menos lejano una residencia de estudiantes, que conservará la estética y el ADN para el que fue concebido el complejo en el que reposa, hace ya casi un siglo. Un impulso definitivo para la revitalización del entorno. Por eso muchos viandantes se detienen delante de esa vetusta verja e imaginan, mirando las recreaciones, cómo será su futuro.