Trece días han tenido los astronautas de la NASA Sunita Williams y Butch Wilmore para descansar y comenzar a recuperarse de su estancia de más de nueve meses en la Estación Espacial Internacional (ISS) antes de comparecer ante los medios de comunicación desde Houston, este lunes, y contar cómo se encuentran tras la misión más famosa y polémica de los últimos años.
Conocidos como los astronautas 'atrapados' o 'varados' en la ISS debido a los fallos técnicos de la nave Starlinerde Boeing que probaron por primera vez el pasado 5 junio, estos dos veteranos de la NASA regresaron por fin a la Tierra el pasado 18 de marzo en otra nave diferente, una Crew Dragon de SpaceX, junto a Nick Hague y el ruso Aleksandr Gorbunov.
Relajados y sonrientes, han evitado con éxito entrar en las polémicas políticas que han rodeado la misión durante la rueda de prensa que han dado junto a Nick Hague en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston. De hecho, su intervención ha comenzado asumiendo parte de la culpa de la fallida misión de prueba: "Empezaré señalando con el dedo y me culparé a mí mismo. Podría haber hecho algunas preguntas y las respuestas a esas preguntas podrían haber cambiado las tornas...Todos somos responsables", ha afirmado Butch Wilmore.
Lo que no esperaban era que su misión fuera a generar tanto interés: "Por supuesto que nos ha sorprendido la atención recibida. Allí en el espacio no te das cuenta de lo que pasa en la Tierra, aunque nuestros familiares y amigos nos decían que la gente estaba preocupada por nuestra salud y por nosotros... Sabíamos que volveríamos a casa cuando se hiciera la rotación de astronautas. Estamos muy agradecidos por el interés, pero sólo estábamos haciendo nuestro trabajo", ha declarado Sunita Williams. "Hemos estado haciendo lo que los astronautas hacen, entrenar, hacer experimentos...Nos hemos centrado en el trabajo y en ser parte del equipo", ha reiterado esta veterana de la NASA.
"Estoy muy agradecido de formar parte de un país que se ha preocupado y ha rezado tanto por nosotros", ha señalado por su parte Butch Wilmore, que ha relativizado su inesperada prórroga. "Teníamos un plan que no fue tal como se planeó, pero nos preparamos para una gran cantidad de contratiempos. Nos ha pasado a nosotros dos, pero le podría haber ocurrido a cualquier otro astronauta, y hubiera hecho lo mismo que hemos hecho nosotros... el espacio es duro".
Ni Sunita Williams ni Butch Wilmore han comentado sobre las polémicas políticas que han acompañado esta misión, pues en los últimos meses, Donald Trump y Elon Musk acusaron a la Administración de Joe Biden de haberlos abandonado y de haber declinado la propuesta de SpaceX de mandar una nave para traerlos a la Tierra.
Cuando se les ha preguntado por esta cuestión, han pasado la pregunta a Nick Hague, el colega de la NASA que voló a la ISS el pasado septiembre y en cuya nave han regresado. "Cuando estamos en el espacio, te centras estrictamente en la misión, la política no llega arriba. Nosotros trabajamos con un equipo internacional, hablando con gente de todo el planeta, y esa es la magia del programa espacial", ha señalado Hague.
"Esto es algo mucho más grande que Buth y que yo, es el programa de la Estación Espacial Internacional. Hay un enorme equipo de personas pendientes de todo el programa y ellos eran los que sabían cuál era el mejor momento para traernos a casa, y a nosotros nos parece bien", ha apuntado Sunita Williams.
Regreso a bordo de la 'Crew Dragon'
La Crew Dragon de SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk está operativa desde 2020 y es el vehículo que utiliza habitualmente la NASA para el traslado de sus astronautas a la ISS. Boeing fue la otra empresa a la que la NASA asignó en 2014 la construcción de una nave espacial para transportar a sus astronautas, pero el desarrollo de su Starliner va con mucho retraso.
Suni Williams y Butch Wilmore fueron los elegidos para el primer vuelo de prueba tripulado de la Starliner, pero durante el vuelo de ida del 5 de junio experimentó problemas en el sistema de propulsión que dificultaron su acoplamiento a la ISS, y varias fugas de helio.
Durante varias semanas intentaron solucionar estos problemas pero en agosto, la NASA decidió que por razones de seguridad la nave regresaría vacía a la Tierra y sus dos tripulantes volverían en la siguiente nave Crew Dragon que fuera a la ISS para el relevo habitual de los tripulantes. Esta decisión obligó a prorrogar su estancia durante varios meses.
Tanto Sunita Williams como Butch Wilmore han asegurado que la Starliner de Boeing es "una nave espacial fantástica" y que confían en que pronto esté lista para llevar a los astronautas al espacio. "Hay un par de cosas que hay que arreglar y se está trabajando activamente para ello, pero es una gran nave espacial y para mí es un honor ser parte de este programa", ha señalado Williams. "Vamos a solucionarlo y se va a conseguir que funcione. Tanto Boeing como la NASA están totalmente comprometidos a que así sea", ha añadido Wilmore.
Por otro lado, ambos han elogiado a todo el equipo de especialistas que han trabajado para mantenerles en forma y a salvo tanto durante su estancia en el espacio como durante los programas de rehabilitación que siguen al volver en la Tierra. Desde que han vuelto, han explicado, siguen a rajatabla los protocolos de ejercicio para recuperar la masa muscular y ósea perdida durante el tiempo que viven en gravedad cero.
El próximo vuelo de la 'Starliner'
En lo que respecta al plan concreto para retomar las pruebas de la cápsula Starliner, la NASA y Boeing siguen analizando con esta empresa todos los datos recogidos durante el vuelo de regreso del pasado 7 de septiembre -ya han completado el 70% de las observaciones- y trabajando "para resolver las anomalías de la Starliner", tal y como informó la NASA el jueves en un comunicado. Los ingenieros están preparando las pruebas del sistema de propulsión que esperan hacer a lo largo de la primavera y el verano en las instalaciones de White Sands, en Nuevo México. Mientras tanto, siguen probando nuevas opciones de sellado del sistema de helio para mitigar el riesgo de futuras fugas.
"Una vez superadas estas campañas de pruebas previstas, tendremos una idea más clara de cuándo podremos realizar el próximo vuelo de Boeing", explicó Steve Stich, director del Programa de Tripulación Comercial de la NASA en el Centro Espacial Kennedy de la NASA. Según adelantó, "es probable que el próximo vuelo se realice a finales de este año o principios de 2026".